Análisis
Hay una palabra en español: “piltrafa”. No se puede traducir 1:1 al alemán; designa algo que está en las últimas, algo roto. En alemán yo la hubiera traducido como “Pedazo de carne sin contenido”.
La terminación -illa es como la terminación -chen o -lein en alemán, es decir, empequeñece un sustantivo.
Los nombres Mark e Iván se utilizan como anécdotas, ninguno de estos dos hombres juega un papel en la trama. Ambos son casuales (parte del escenario), por eso pueden tener un nombre propio (masculino) en la novela. Los apodos expresan una emoción (movimiento emocional, vida y no muerte). “Él” (el marido) es destacado por el pronombre (se diferencia del resto; de los demás hombres, nombrados por apodos).
Mark era un antiguo compañero de trabajo que iba a ser padre por primera vez; Iván es un hombre a punto de ser padre (por cierto también del primer hijo).
Lucía vive en Barcelona (Iván y su mujer van a mudarse a Madrid, pero mencionar esto no es importante; es sólo small talk, distracción para Lucía). El Piltrafilla vive cerca de Barcelona, en una ciudad pequeña a unos 70 kilómetros de distancia.
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