El segundo violín
Una mujer de veintinueve años vive con su novio. Quiere tener hijos algún día, pero no con él.
El novio tiene dos hijos de su primer matrimonio. Cuando los niños visitan a la pareja, la mujer de veintinueve años es ignorada, se convierte en el segundo violín¹.
Conclusión: has de querer mucho a una persona para aceptar voluntariamente el papel de segundo violín.
Por otra parte: ¿te quiere a ti la persona que te relega a segundo violín?
Dicen que amar es más importante que ser amado.
¿Y qué tal el equilibrio, un fifty-fifty?
(¿es realista la pretensión?)
(¹) frase hecha alemana: die zweite Geige spielen
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Si quiere tener hijos, pero no con él y además es el segundo violín no veo mucho sentido a que siga con él, pero tendrá sus razones.
Para mí amar es tan importante como ser amado. Amar sin ser amado sólo provoca dolor y ser amado sin amar es… una pena.